La inteligencia artificial empresarial entra en una etapa en la que la discusión ya no gira únicamente alrededor de sus capacidades, sino de la forma en que las organizaciones pueden incorporarla a sus operaciones y convertirla en resultados medibles. Esa será una de las conversaciones que Keyrus llevará a ANDICOM 2026, en Cartagena.
El encuentro, que celebrará su edición 41 bajo el concepto “Unleashing the Power of AI”, se desarrollará entre el 1 y el 4 de septiembre y reunirá a líderes empresariales, autoridades y expertos para abordar el impacto de la inteligencia artificial sobre la productividad, la competitividad y el desarrollo económico de América Latina.
Keyrus participará en el congreso junto con algunos de sus principales clientes en Colombia, entre ellos Alkosto, Colombina y Comfama. La compañía, que cuenta con 30 años de experiencia global en datos, analítica, tecnología y transformación de negocios, enfocará su participación en lo que denomina la operacionalización de la inteligencia.
La apuesta parte de una premisa: la siguiente fase de la IA no dependerá solamente de incorporar modelos más avanzados. Para que estas tecnologías produzcan valor de manera sostenible, las organizaciones deberán integrarlas con sus operaciones, vincularlas con sus datos y procesos, establecer mecanismos de gobierno y medir los resultados que generan.
La perspectiva coincide con el momento que atraviesa el debate tecnológico en ANDICOM. Según CINTEL, organizador del congreso, la inteligencia artificial ya ingresó en una fase de impacto económico y el reto consiste en trasladar sus capacidades a ámbitos como la productividad, la competitividad, los nuevos modelos de negocio y la toma de decisiones.
“Estamos entrando en una etapa en la que tener inteligencia artificial ya no será un diferenciador por sí mismo. La diferencia estará en la capacidad de cada organización para convertirla en una capacidad real de operación. Esto requiere datos confiables, arquitectura, gobierno y, sobre todo, personas capaces de dirigir y supervisar cómo actúan estos sistemas”, señala Stephan Samouilhan, CEO de Keyrus Américas.
El desafío también pasa por evitar la acumulación desordenada de soluciones. Keyrus identifica este riesgo bajo el concepto de “caos agéntico”, utilizado en su manifiesto para describir organizaciones que incorporan múltiples soluciones y agentes de IA sin una arquitectura común que permita coordinarlos, definir reglas, preservar la gobernanza de los datos y mantener sus decisiones alineadas con los objetivos del negocio.
Para abordar ese escenario, la compañía plantea el Human Orchestrated Model™ (HOM™), un marco que reúne tres componentes. El primero es una base de datos e inteligencia sólida y gobernada; el segundo mantiene a las personas al frente de las decisiones estratégicas; y el tercero incorpora mecanismos destinados a evaluar de forma continua el desempeño y el valor producido por la inteligencia artificial.
La propuesta llegará a un congreso que espera reunir a más de 6.200 líderes y tomadores de decisión, además de autoridades públicas y expertos globales. ANDICOM 2026 se plantea como un espacio para articular conocimiento, tecnología, negocios y alianzas estratégicas alrededor del futuro de la IA en América Latina.
Para Keyrus, la presencia de sus clientes estratégicos en Cartagena permitirá también intercambiar experiencias sobre los problemas que las organizaciones ya enfrentan al incorporar inteligencia artificial en sus operaciones. La compañía busca conectar en ese escenario tres dimensiones: tecnología, negocio y ejecución.
“Durante años ayudamos a las empresas a construir capacidades alrededor de sus datos, sus plataformas y sus procesos. La IA agrega una nueva capa de inteligencia, pero no elimina la necesidad de todo lo anterior; la hace todavía más importante. No se trata de reemplazar lo que las organizaciones ya construyeron, sino de hacerlo más inteligente”, agrega Samouilhan.
La participación de Keyrus se produce después de una primera etapa empresarial marcada por la experimentación, los pilotos y la incorporación acelerada de herramientas de inteligencia artificial. Para la compañía, el siguiente desafío consiste en que esa tecnología pueda integrarse, gobernarse y operar de manera efectiva dentro de las organizaciones.
La discusión que se trasladará a Cartagena parte de una diferencia entre adoptar una tecnología y convertirla en una capacidad empresarial. Para Keyrus, la próxima etapa estará determinada por las organizaciones que logren diseñar, gobernar y poner en operación la inteligencia artificial dentro de sus estructuras.











