Solo el 13 % de los profesionales españoles utiliza agentes de inteligencia artificial en flujos de trabajo completos, frente al 16 % de la media global. La cifra, recogida en el Work Trend Index de Microsoft, refleja las dificultades para incorporar estas tecnologías a las operaciones empresariales más allá de las pruebas y los proyectos iniciales.
A este reto se suma la gestión de las herramientas que utilizan los trabajadores. Según el Global Tech Report 2026 de KPMG, el 92 % de las compañías considera que gestionar agentes de inteligencia artificial será una habilidad importante durante los próximos cinco años, aunque las capacidades disponibles en las organizaciones todavía resultan insuficientes para afrontar esa tarea.
En este escenario, el grupo tecnológico español Cuatroochenta presentó LANBU, una plataforma de inteligencia artificial agéntica diseñada para transformar procesos internos en aplicaciones y automatizaciones mediante instrucciones en lenguaje natural. La solución busca concentrar el uso de estas tecnologías, mantener el control sobre los datos y registrar las acciones que ejecutan tanto los agentes como las personas.
La herramienta es resultado de más de año y medio de trabajo del equipo de Innovación Aplicada de Cuatroochenta. Su desarrollo forma parte de la apuesta del grupo por las soluciones nativas de inteligencia artificial. La compañía tiene oficinas en Panamá, Colombia, Costa Rica y República Dominicana a través de su empresa de ciberseguridad Sofistic.
La plataforma puede conectarse con modelos de inteligencia artificial generativa de Anthropic —Claude—, OpenAI —ChatGPT—, Microsoft —Copilot— y Google —Gemini—. También permite integrar agentes y automatizaciones con sistemas y servicios que las empresas ya utilizan, entre ellos Microsoft Business Central, Salesforce, HubSpot, Sage, Odoo, Outlook y Gmail.
Una de sus aplicaciones posibles es automatizar la recepción y el seguimiento de facturas mediante agentes. El objetivo es trasladar estas herramientas a procesos empresariales concretos, en lugar de limitar su uso a prototipos aislados.
Alfonso Martínez, Chief Operations Officer del grupo Cuatroochenta, describió el problema que busca abordar la plataforma:
“La IA ya está en las empresas, pero de forma muy desordenada. Es como si cada persona se contratase su propia conexión a internet, cuentas de GSuite y M365, y su ERP para llevar la contabilidad de su puesta de trabajo. Todos podrían trabajar, pero el coste para dar cohesión a todo y mitigar los riesgos de seguridad serían altísimos”.
Control de datos y seguridad
La proliferación de herramientas de inteligencia artificial puede abrir interrogantes sobre la ubicación de la información, los permisos de acceso al software desarrollado por los equipos, el lugar donde se despliegan las soluciones y el coste acumulado de las licencias. La plataforma pretende centralizar su gestión y reducir la dispersión de aplicaciones dentro de las organizaciones.
Los datos se alojan en Europa y el servicio funciona sobre Amazon AWS España, distribuido en dos zonas de disponibilidad y en servidores sin acceso directo a internet. Estas condiciones forman parte del planteamiento de seguridad de la herramienta.
Arturo Velázquez, General Manager de LANBU, señaló: “Con LANBU las empresas ganan autonomía y seguridad para llevar la IA a sus procesos. Queremos ayudar a las empresas y sus equipos a crear soluciones reales, no prototipos, de la forma más sencilla posible, pero siempre con la seguridad y gobernanza como nuestra máxima prioridad”.
El desarrollo sigue los estándares del Esquema Nacional de Seguridad y de la norma ISO 27001. Entre sus medidas figuran el cifrado de todos los datos, la exclusión de la información empresarial del entrenamiento de modelos de inteligencia artificial y el procesamiento de los datos dentro de Europa.
La plataforma también registra las acciones realizadas por agentes y personas para permitir su auditoría posterior. Su desarrollo continuará durante los próximos meses, según la información facilitada por la compañía.











