La Reserva Federal de Estados Unidos puso sobre la mesa un marco para incorporar las stablecoins al ámbito bancario regulado, mediante dos propuestas que todavía están abiertas a consulta pública y que, por tanto, no constituyen reglas definitivas.
Uno de los textos establece condiciones para los emisores de stablecoins sujetos a supervisión de la Fed. Entre ellas figura la obligación de respaldar completamente estas monedas digitales con activos líquidos permitidos, junto con requisitos de capital destinados a atender determinados riesgos asociados con sus operaciones.
El planteamiento también contempla estándares para la gestión de riesgos y reglas relacionadas con la custodia de los activos utilizados como reservas. De esta manera, la propuesta aborda tanto el respaldo de las stablecoins como los mecanismos utilizados para administrar y proteger los recursos que las sustentan.
La segunda propuesta está dirigida a los bancos bajo supervisión de la Reserva Federal que quieran emitir sus propias stablecoins. Para estos casos se plantea un procedimiento específico de solicitud, dentro del cual las entidades tendrían que presentar un plan de negocios e información financiera, entre otros documentos.
El mecanismo propuesto también establece un proceso para gestionar apelaciones, audiencias y determinaciones finales relacionadas con esas solicitudes.
El cambio regulatorio puede abrir espacio para nuevas necesidades tecnológicas alrededor de las stablecoins, particularmente en áreas como core bancario, custodia digital, cumplimiento, ciberseguridad, tokenización y pagos transfronterizos.
La propuesta corresponde a Estados Unidos, pero su evolución puede resultar relevante para bancos, fintechs, reguladores y proveedores de soluciones de pagos en Latinoamérica que mantienen vínculos con operaciones denominadas en dólares. Esta relación regional constituye una inferencia estratégica y no forma parte de las medidas anunciadas por la Reserva Federal.
El proceso todavía no ha concluido. La Fed solicitó comentarios públicos sobre ambas propuestas y el periodo para presentarlos terminará 60 días después de su publicación en el Federal Register.











