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Reconocido Influencer Frankie LaPenna “perdió” un combate ante un robot T800, controlado por un humano

@frankilap / Instagram

Una patada frontal derribó a Frankie LaPenna durante una exhibición realizada el 18 de septiembre de 2026 en San Francisco, Estados Unidos. Frente al influencer estadounidense estaba un humanoide EngineAI T800, presentado para el evento bajo el nombre de “Rekbot”.

La escena, desarrollada dentro de una jaula de Artes Marciales Mixtas (MMA), fue organizada por la startup REK (Robot Entertainment Kombat) como parte de una campaña destinada a promocionar su tecnología y un videojuego de realidad virtual. El enfrentamiento terminó convirtiéndose en un contenido viral en Instagram, TikTok y Facebook.

Pese a la apariencia de una confrontación entre una persona y una máquina autónoma, el robot no combatió por cuenta propia. El T800 fue manejado a distancia por un piloto humano mediante un sistema de telepresencia que utiliza cascos de realidad virtual y sensores corporales.

Los sistemas de Inteligencia Artificial del humanoide tenían una función más limitada: gestionar automáticamente el equilibrio, el balance y la postura para impedir que la estructura perdiera estabilidad.

El modelo utilizado mide 1,83 metros y pesa aproximadamente 75 kilos. Su apariencia está fuertemente inspirada en el T-800 de la franquicia Terminator.

Durante la exhibición, LaPenna consiguió golpear en varias ocasiones la estructura metálica. La respuesta llegó mediante una serie de patadas ejecutadas por el operador humano, hasta que una patada frontal impactó directamente contra el influencer y lo hizo caer sobre la lona.

La pelea fue concebida principalmente como una demostración tecnológica y una estrategia de marketing viral de REK, empresa que trabaja en colaboración con la compañía china de robótica EngineAI. El evento también buscó generar conversación en redes sociales alrededor de la seguridad del contacto físico entre personas y estructuras robóticas de este tipo.

El proyecto de REK combina los combates de robots humanoides con un ecosistema de videojuegos en realidad virtual, similar a lo visto en la pelicula de ciencia ficción Gigantes de Acero, (Real Steel, 2011). La compañía busca que los usuarios puedan pilotar estos robots o interactuar con ellos mediante juegos desde sus propias casas.

Uno de los componentes de esa propuesta es REK Sim, un videojuego simulador disponible en plataformas como Steam y Meta Quest. El modelo contempla que los jugadores compitan desde sus hogares y que quienes alcancen las mejores posiciones del ranking mundial puedan obtener viajes a San Francisco para pilotar un robot humanoide real en un combate físico dentro del octágono.

La empresa también plantea desarrollar los enfrentamientos como espectáculos presenciales. REK ya abrió su primera tienda o arena física en San Francisco y realiza recorridos por diferentes ciudades en los que comercializa entradas para el público general.

El combate con LaPenna también sirvió para mostrar el funcionamiento de su sistema de captura de movimiento en tiempo real. Mediante un casco de realidad virtual y sensores corporales, el operador puede transmitir sus movimientos al robot de 75 kilos con la precisión y velocidad necesarias para ejecutar golpes y patadas.

Mientras las órdenes de ataque y desplazamiento proceden del piloto, el sistema autónomo del EngineAI T800 interviene en la estabilización. Los algoritmos deben procesar en milisegundos las correcciones necesarias para mantener el equilibrio, modificar la postura después de recibir golpes y evitar que el humanoide caiga durante sus propios movimientos.

El proyecto tiene además una dimensión comercial vinculada con EngineAI, fabricante del T800. La compañía china utiliza estos enfrentamientos como una estrategia de exposición para sus robots humanoides, cuya producción apunta también a otros sectores.

EngineAI inauguró una base de producción masiva en Shenzhen con una meta de ensamblar hasta 10.000 unidades al año, lo que equivale a un promedio de un robot terminado cada 15 minutos.

Los precios anunciados para estos humanoides comienzan alrededor de los 40.000 dólares, mientras que otros reportes sobre el T800 sitúan sus pedidos anticipados en 25.000 dólares. La estrategia busca posicionar estos equipos dentro del mercado comercial y entre desarrolladores, en competencia con otras marcas asiáticas de bajo costo.

El uso previsto para el T800 no se limita al entretenimiento. EngineAI contempla aplicaciones en logística de almacenes, servicios de hotelería y colaboración dentro de fábricas comerciales. La compañía también ha comenzado a desplegar unidades como empleados de atención o “Cyber Staff” en tiendas minoristas de China.

El contacto físico de los robots durante estos espectáculos tiene, además, una utilidad para el desarrollo tecnológico. Los golpes, resbalones, caídas y fuerzas generadas por las patadas permiten recopilar información sobre el comportamiento de las estructuras mecánicas y sus sistemas de equilibrio.

La información obtenida de esas situaciones puede utilizarse para mejorar la resistencia del chasis y el software encargado de mantener la estabilidad del humanoide frente a condiciones físicas exigentes.

Después de que las imágenes de la pelea se difundieran ampliamente, representantes de REK y EngineAI explicaron el funcionamiento del sistema para aclarar que no se trataba de un robot combatiendo de manera autónoma.

El CEO de REK confirmó durante las presentaciones realizadas en San Francisco que el enfrentamiento formaba parte del lanzamiento de la liga deportiva y del simulador de realidad virtual de la compañía. También explicó que el humanoide era manejado por una persona ubicada en una cabina cercana.

Los ingenieros de EngineAI señalaron en los reportes técnicos del T800 que la fuerza, los golpes y la dirección de las patadas correspondían a órdenes impartidas por el operador. Los algoritmos autónomos, según esas explicaciones, estaban destinados a estabilizar los motores de las piernas para absorber los impactos y mantener al robot de pie.

LaPenna también publicó en sus redes sociales imágenes del detrás de escena de la producción y mostró que el enfrentamiento había sido planificado y controlado como una exhibición destinada a poner a prueba las capacidades físicas del humanoide.

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