El gobierno de Francia inició un proceso de migración de su infraestructura tecnológica para sustituir el sistema operativo Windows por Linux en la administración pública, según un anuncio realizado el 8 de abril de 2026 por la Dirección Interministerial de Asuntos Digitales (DINUM).
La medida forma parte de una estrategia estatal orientada a fortalecer la soberanía digital, reducir la dependencia tecnológica de proveedores extranjeros y reforzar la ciberseguridad mediante el uso de software de código abierto. El plan contempla un alcance masivo que impactará a aproximadamente 2.5 millones de empleados públicos de la administración central.
De acuerdo con la directriz, cada ministerio deberá presentar sus planes de migración antes del otoño de 2026. La implementación comenzará con los equipos de la DINUM y posteriormente se extenderá al resto de las entidades gubernamentales.
La transición no se limita al sistema operativo. El gobierno también prevé reemplazar herramientas de colaboración como Microsoft Teams y Zoom por soluciones locales como Visio, además de impulsar el uso de infraestructuras de nube y plataformas de inteligencia artificial desarrolladas en Europa.
Según declaraciones oficiales citadas, el objetivo es que el Estado recupere el control sobre sus sistemas digitales, evitando la dependencia de soluciones externas en aspectos como costos, reglas de uso y gestión de riesgos.
Aunque no se ha definido una única distribución de Linux para toda la administración, el enfoque permite que cada ministerio elija su propia solución. Entre las opciones evaluadas se encuentran Debian, por su estabilidad y enfoque en software libre; Ubuntu, base de GendBuntu utilizada por la Gendarmería Nacional; y proyectos en desarrollo como el European Union Operating System.
Francia cuenta con antecedentes en la adopción de software libre dentro del sector público. La Gendarmería Nacional inició en 2008 una migración hacia GendBuntu, logrando su implementación en más de 70,000 computadoras. Asimismo, la Asamblea Nacional ha utilizado Linux en terminales parlamentarias durante más de una década.
La estrategia también se apoya en la circular estatal conocida como “Sill” (Socle Interministériel de Logiciels Libres), que promueve el uso de soluciones de código abierto en la administración pública.
Entre los principales retos del proceso se encuentra la sustitución de herramientas ampliamente utilizadas, como la suite ofimática tradicional —especialmente hojas de cálculo— y plataformas de colaboración empresarial, que deberán ser reemplazadas por alternativas compatibles con estándares abiertos.
El enfoque de la DINUM prioriza la interoperabilidad entre sistemas, el uso de estándares abiertos y la independencia tecnológica, con el fin de evitar el denominado “bloqueo de proveedor” y permitir un mayor control sobre los ciclos de actualización y seguridad.











