Meta Platforms y Advanced Micro Devices (AMD) anunciaron el 24 de febrero de 2026 un acuerdo estratégico plurianual orientado a ampliar la infraestructura de inteligencia artificial de la empresa matriz de Facebook e Instagram.
Según los términos divulgados, el contrato está valorado en más de 100.000 millones de dólares a lo largo de varios años. Meta adquirirá hasta 6 gigavatios (GW) de capacidad de cómputo, comenzando con el despliegue del primer gigavatio en la segunda mitad de 2026.
El acuerdo contempla la incorporación de los próximos chips AMD Instinct MI450, optimizados para las cargas de trabajo de Meta, así como procesadores AMD EPYC Venice de sexta generación. La operación busca fortalecer la capacidad de procesamiento para el desarrollo y operación de sistemas de inteligencia artificial.
Como parte del pacto, AMD otorgó a Meta derechos de suscripción para adquirir hasta 160 millones de acciones —aproximadamente el 10% de la compañía— a un precio nominal de 0,01 dólares por acción. Estos derechos están condicionados al cumplimiento de hitos de despliegue y a objetivos relacionados con el precio de la acción, que podrían alcanzar los 600 dólares.
Impacto en el mercado
El anuncio tuvo una reacción inmediata en los mercados financieros. Las acciones de AMD cerraron el 24 de febrero con un alza de 8,77%, situándose en 213,84 dólares. Durante las operaciones previas a la apertura y las primeras horas de la sesión, algunos reportes señalaron incrementos de hasta el 14%. El volumen de negociación fue superior al habitual.
Ese mismo día, las acciones de Meta registraron una leve subida y cerraron en 639,30 dólares, mientras que Nvidia avanzó 0,7 % hasta los 192,85 dólares. El repunte de AMD contribuyó a que el índice Nasdaq Composite ganara alrededor de 1%, recuperándose de caídas previas vinculadas a la volatilidad del sector de inteligencia artificial.
Tras el anuncio, firmas de análisis como Piper Sandler elevaron su precio objetivo para AMD hasta los 300 dólares, señalando que el acuerdo refuerza su posición en el mercado de centros de datos.
Contexto estratégico
El movimiento permite a Meta diversificar su cadena de suministro en el ámbito de los procesadores para inteligencia artificial, reduciendo su dependencia de Nvidia, con la que recientemente también amplió su colaboración. Para AMD, el contrato consolida su posición como competidor relevante en el mercado de GPU para centros de datos, sumándose a un acuerdo previo con OpenAI.











