Las ventas del comercio electrónico continúan en expansión en América Latina, pero ese crecimiento también ha venido acompañado de un aumento en los riesgos asociados al fraude digital. Así lo evidencia el estudio La evolución del comercio online en la región, presentado por Koin, empresa especializada en soluciones antifraude con más de 13 años de operación en Colombia y otros países de América Latina, en alianza con Gmattos.
El informe, centrado en los mercados de Brasil, Colombia y México, analizó las principales tiendas online de Colombia y México para evaluar el comportamiento del comercio electrónico y los riesgos asociados al fraude. Entre sus hallazgos, estima que las pérdidas por chargeback en las compras online con tarjetas de crédito en Colombia llegarán a US$48 millones en 2026, luego de que en 2025 alcanzaran US$43 millones.
“Para nosotros es fundamental comprender la situación actual de cada mercado, sus perspectivas de crecimiento y los riesgos que el fraude representa para el comercio electrónico. Reconocemos que Brasil, México y Colombia son hoy los países con mayor dinamismo en este ámbito. Por ello, trabajamos de la mano de Gmattos en un nuevo estudio que actualiza el panorama y ofrece información clave sobre mercados como el colombiano. Por primera vez estimamos el volumen de pérdidas registradas en 2025, que en el caso colombiano alcanzó los US$43 millones y proyectamos las pérdidas por chargeback en 2026 en las compras online con tarjetas de crédito por US$48 millones. Este hallazgo no solo nos ofrece una nueva dimensión del problema, sino que refuerza nuestro compromiso de seguir desarrollando soluciones que protejan a las empresas y a los consumidores”, explicó Dieter Spangenberg, Chief Fraud Officer de Koin.
De acuerdo con el estudio, las ventas online en América Latina crecieron 12,2 % durante 2025, según datos de eMarketer. Las proyecciones más recientes indican que el crecimiento de las ventas por internet será del 10 % en Brasil, 18 % en México y 22 % en Colombia. Asimismo, el mercado de consumo directo (B2C) mantendrá una tendencia positiva, con un crecimiento anual estimado de 6,5 % hasta 2029, lo que refleja la continuidad de la expansión del sector.
El análisis también identificó entre los principales actores del comercio electrónico regional a plataformas como Mercado Libre, Amazon, Falabella, Temu, Rappi, Sodimac, Éxito y Alkosto, destacando tanto la presencia de compañías internacionales como de empresas con operación local.
Frente a este escenario, Koin y Gmattos advierten que el fraude digital continúa siendo una de las principales preocupaciones para las operaciones de comercio electrónico en los mercados analizados. Según el estudio de MRC, también publicado en 2026, América Latina y Europa registran el mayor índice relativo de fraude online frente a otras regiones: el 4,1 % de las ventas online, medidas por cantidad de pedidos, terminaron en fraude, mientras que la proporción fue de 3,1 % en América del Norte y 3,0 % en Asia-Pacífico.
El informe señala que el comercio electrónico en América Latina enfrenta dos desafíos principales: el chargeback y los falsos positivos.
En el caso del chargeback, se trata de la reversión forzosa de una transacción realizada con tarjeta de crédito e iniciada por el banco del cliente. El estudio indica que la recuperación de estos recursos en América Latina apenas supera el 12 %, mientras que en América del Norte se acerca al 20 %, situación que obliga a los comercios de la región a asumir la totalidad de las pérdidas ocasionadas por los fraudes exitosos.
El segundo reto corresponde a los falsos positivos, es decir, las transacciones legítimas que son rechazadas por los sistemas de riesgo. Según el informe, este fenómeno genera pérdidas de ingresos y afecta la experiencia del consumidor. Además, las tasas de aprobación de compras online en América Latina son considerablemente inferiores a las registradas en América del Norte, lo que evidencia un elevado número de rechazos indebidos durante el proceso de compra.
En ese contexto, el estudio sostiene que la gestión del riesgo transaccional debe enfocarse simultáneamente en reducir las pérdidas derivadas del chargeback y en disminuir los rechazos injustificados, con el fin de preservar tanto la seguridad de las operaciones como la continuidad del negocio digital.
Como conclusión, el informe plantea que la evolución del fraude online exige que las plataformas de prevención avancen al mismo ritmo que las tecnologías utilizadas por los defraudadores. En ese escenario, la aplicación de inteligencia artificial deja de ser una alternativa para convertirse en un requisito para gestionar múltiples variables y detectar anomalías en tiempo real. El estudio señala que el desempeño de los sistemas de gestión de riesgo depende del nivel de madurez con el que se integra esta tecnología: a mayor implementación de inteligencia artificial, mayor robustez y eficacia en los mecanismos de prevención. De esta manera, el análisis concluye que la innovación tecnológica será un factor determinante para proteger el comercio electrónico y fortalecer la confianza de los consumidores.











