La misión Artemis II, programada actualmente para septiembre de 2025, marcará el regreso de astronautas a la órbita lunar por primera vez desde el programa Apolo. La tripulación ya está confirmada y en fase de entrenamiento, mientras el cohete Space Launch System (SLS) y la cápsula Orion continúan en preparación técnica y pruebas de seguridad en tierra.
El antecedente más reciente del programa es Artemis I, lanzada en noviembre de 2022 como una misión no tripulada destinada a probar los sistemas. Artemis II será la primera en transportar humanos en esta nueva fase de exploración lunar.
La tripulación está compuesta por Reid Wiseman, comandante de la misión; Victor Glover, piloto; y Christina Koch y Jeremy Hansen, especialistas de misión. Cada uno tendrá responsabilidades específicas para garantizar el funcionamiento de la nave y el cumplimiento de los objetivos científicos y técnicos.
El SLS, considerado el cohete más potente construido por la NASA, genera un 15% más de potencia que el Saturno V de las misiones Apolo. Por su parte, la cápsula Orion está diseñada para albergar a los cuatro astronautas y soportar el reingreso a la atmósfera a velocidades de hasta 40.000 km/h.
La misión utilizará una trayectoria de “retorno libre”, en la que la gravedad de la Luna permitirá el regreso de la nave a la Tierra sin necesidad de propulsión constante. Se espera que la cápsula americe en el océano Pacífico alrededor del 11 de abril.
Durante el vuelo, los astronautas realizarán pruebas en condiciones de espacio profundo, donde la exposición a radiación es mayor que en la órbita terrestre. Entre los experimentos previstos se encuentran estudios sobre los efectos de la radiación en el ADN y el sistema inmunológico, utilizando dispositivos conocidos como “órganos en un chip”.
Además, se evaluarán sistemas de soporte vital, incluyendo la generación de oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono, en condiciones reales de operación. También se realizarán maniobras manuales para probar la capacidad de control de la nave Orion, así como monitoreo del bienestar psicológico de la tripulación, incluyendo patrones de sueño y niveles de estrés.
Artemis II forma parte de una estrategia de exploración a largo plazo. Artemis III, prevista para mediados de 2027, se enfocará en pruebas en órbita lunar para validar tecnologías, mientras que Artemis IV, programada para principios de 2028, tiene como objetivo el regreso de humanos a la superficie lunar, específicamente en el polo sur.
Dentro de este plan, se contempla la construcción de Gateway, una estación orbital alrededor de la Luna, y el desarrollo de una base lunar sostenible a partir de 2028. Estas iniciativas buscan sentar las bases para futuras misiones tripuladas a Marte en la década de 2030.










