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Chips de IA: Google refuerza su estrategia frente a Nvidia en 2026

El desarrollo de chips propios busca optimizar costos y posicionar a Google en el mercado de infraestructura de IA.

Google intensificó su estrategia para competir con Nvidia mediante el desarrollo de nuevos chips de inteligencia artificial en colaboración con Marvell Technology, con el objetivo de reducir su dependencia de proveedores externos y optimizar el procesamiento de modelos de IA en sus centros de datos.

Según reportes de abril de 2026, la compañía trabaja en dos desarrollos principales: una unidad de procesamiento de memoria diseñada para complementar sus actuales Tensor Processing Units (TPU) y una nueva TPU enfocada específicamente en tareas de inferencia, que busca mejorar la eficiencia energética y reducir la latencia frente a las GPUs de propósito general. Se espera que el diseño del chip de memoria se complete en 2027, antes de entrar en fase de producción de prueba.

La estrategia también apunta a posicionar estas soluciones no solo para uso interno, sino como una alternativa comercial para clientes externos, en un intento por competir con el dominio de Nvidia en el mercado de centros de datos.

Este movimiento se suma a desarrollos previos como los chips Ironwood (v7) y las TPU v6e (Trillium), que están diseñados para optimizar operaciones matriciales en modelos de inteligencia artificial. De acuerdo con los datos presentados, la TPU v6e alcanza hasta 918 TFLOPS y ofrece un rendimiento hasta cuatro veces superior por dólar frente a soluciones comparables, además de duplicar la capacidad de memoria a 32 GB por chip.

Por su parte, Ironwood permite escalar hasta 9.216 chips por sistema, alcanzando una capacidad de cómputo de 42,5 exaflops, con mejoras de rendimiento de hasta diez veces respecto a generaciones anteriores. En paralelo, el procesador Axion, basado en arquitectura Arm, apunta a mejorar la eficiencia en términos de precio-rendimiento frente a procesadores x86.

En el mercado financiero, la estrategia de Alphabet ha sido recibida con señales positivas. Al 20 de abril de 2026, sus acciones se sitúan entre 336 y 341 dólares, con una ganancia anual aproximada del 7,7% y una capitalización cercana a 3,83 billones de dólares.

Proyecciones citadas indican que la comercialización de chips TPU podría generar ingresos adicionales. Morgan Stanley estima que la venta de 500.000 unidades a terceros podría añadir 13.000 millones de dólares anuales para 2027. Analistas de firmas como J.P. Morgan sitúan el precio objetivo de la acción hasta en 395 dólares, con un rango estimado entre 345 y 385 dólares en los próximos 12 meses.

No obstante, la compañía enfrenta desafíos asociados al alto gasto de capital, con una inversión proyectada de hasta 185.000 millones de dólares en infraestructura de inteligencia artificial durante 2026, así como presiones regulatorias en Europa relacionadas con el acceso a datos.

La comparación técnica con soluciones como Blackwell de Nvidia muestra diferencias en enfoque: mientras las GPUs mantienen versatilidad, las TPU de Google están diseñadas para maximizar la eficiencia en tareas específicas de inteligencia artificial, particularmente en modelos basados en transformadores.

En este contexto, la compañía también se prepara para presentar sus resultados financieros del primer trimestre de 2026 el 29 de abril, con estimaciones de ingresos entre 92.140 millones y 106.880 millones de dólares y un crecimiento cercano al 20% interanual, impulsado en parte por el avance de la inteligencia artificial.

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