blog

Tensiones en el Golfo Pérsico ponen en riesgo centros de datos y proyectos de inteligencia artificial de las Big Tech

Tensiones en el Golfo Pérsico ponen en riesgo centros de datos y proyectos de inteligencia artificial de las Big Tech
Las tensiones en el Golfo Pérsico están generando preocupaciones sobre la estabilidad de la infraestructura global de internet y los proyectos de inteligencia artificial impulsados por grandes empresas tecnológicas.

El escenario geopolítico en el Golfo Pérsico está generando presiones sobre la infraestructura global de internet y sobre los proyectos de inteligencia artificial impulsados por grandes empresas tecnológicas. La región se había consolidado como un centro estratégico para el desarrollo de inteligencia artificial debido a la disponibilidad de energía barata y capital para financiar grandes centros de datos.

Uno de los principales riesgos identificados es la vulnerabilidad física de estas instalaciones. A diferencia del software, los centros de datos dependen de infraestructura tangible, como redes eléctricas y rutas de fibra óptica específicas, lo que los convierte en posibles objetivos de ataques con drones o sabotajes.

La incertidumbre también podría afectar la inversión tecnológica. El aumento en los costos de seguros de infraestructura y ciberseguridad podría llevar a empresas como Amazon, a través de AWS, y Google a congelar proyectos de miles de millones de dólares destinados a expandir su infraestructura en la región.

Además, una escalada del conflicto podría provocar restricciones al flujo transfronterizo de datos si los gobiernos priorizan la seguridad nacional sobre los proyectos de innovación. Este factor afectaría el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial que requieren grandes volúmenes de datos distribuidos internacionalmente.

Impacto en servicios de nube y conectividad

Una posible interrupción de los centros de datos en el Golfo, incluidos los de AWS en Emiratos o Google Cloud en Arabia Saudita, podría afectar la disponibilidad de servicios de nube en la región. En ese escenario, el tráfico de datos tendría que redirigirse hacia centros ubicados en Europa o India, lo que aumentaría la latencia para empresas locales.

La interrupción también podría obligar a multinacionales a trasladar sus cargas de trabajo a regiones más estables. Esta migración masiva podría saturar la capacidad de centros de datos en Europa Occidental y elevar los costos globales del consumo de servicios de nube.

Efecto en las acciones tecnológicas

Las tensiones geopolíticas también están influyendo en la valoración de empresas tecnológicas que han impulsado grandes inversiones en inteligencia artificial y centros de datos. Una paralización de proyectos en Medio Oriente podría reducir el valor proyectado de estas compañías y generar correcciones en los mercados financieros.

El aumento de los costos operativos también representa un desafío. La protección de infraestructuras tecnológicas en zonas de conflicto incrementa los gastos operativos, lo que presiona los márgenes de beneficio que siguen de cerca los inversores.

El impacto también podría extenderse al sector de semiconductores. Empresas como Nvidia, proveedoras del hardware utilizado en centros de datos, podrían enfrentar una reducción en pedidos proyectados si se detienen proyectos de expansión previstos para 2026.

Valoración de las Big Tech en marzo de 2026

En marzo de 2026, los mercados financieros reflejan cautela frente a los planes de inversión y a los riesgos geopolíticos asociados a la infraestructura de inteligencia artificial.

Las acciones de Amazon (AMZN) se sitúan en $207.58, después de registrar una caída del 7% a comienzos de 2026 ante dudas sobre la sostenibilidad de su plan de gasto de $200 mil millones en infraestructura para este año.

Nvidia (NVDA) cotiza cerca de $188.00, tras reportar ingresos trimestrales récord de $57 mil millones, impulsados en un 90% por centros de datos, aunque los inversores cuestionan la continuidad de este crecimiento si se frena la expansión en Medio Oriente.

Microsoft (MSFT) mantiene un crecimiento del 39% en los ingresos de Azure, pero su gasto de capital aumentó 66% interanual, alcanzando $37.5 mil millones, lo que genera interrogantes sobre su rentabilidad a largo plazo.

Google (GOOGL) registró un crecimiento interanual del 48% en ingresos de la nube, aunque la situación en el Golfo podría afectar su objetivo de superar $70 mil millones en ingresos anuales para finales de 2026.

Rutas críticas del tráfico global de internet

El Golfo Pérsico y el Mar Rojo concentran entre 17% y 25% del tráfico global de internet, lo que los convierte en puntos críticos de conectividad.

En incidentes recientes en el Mar Rojo, el corte de tres cables submarinos interrumpió 25% del tráfico entre Asia y Europa. Las reparaciones en estas zonas pueden tardar hasta cinco meses debido a la falta de seguridad para los buques encargados de reparar la infraestructura.

Ante este riesgo, se están impulsando rutas alternativas para diversificar la conectividad global. Entre ellas se encuentran proyectos terrestres que atraviesan Kazajstán y Azerbaiyán para evitar el paso por aguas en conflicto, así como corredores de fibra óptica que conectan Europa y Asia a través de Turquía y Asia Central.

Para 2026 también se proyectan nuevas rutas de conectividad diseñadas para evitar los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb, considerados cuellos de botella estratégicos.

Participación en el mercado de nube

En 2026, Amazon Web Services mantiene una cuota de mercado estimada entre 28% y 31%, con una amplia presencia global que aumenta su exposición a infraestructuras ubicadas en zonas de tensión.

Microsoft Azure se sitúa entre 25% y 28%, con una fuerte dependencia de su ecosistema de inteligencia artificial y un volumen de proyectos en ejecución estimado en $625 mil millones.

Google Cloud mantiene una participación estimada entre 12% y 14%, con un crecimiento acelerado pero con infraestructura más concentrada.

Respuesta de gobiernos y aseguradoras

Ante el aumento de riesgos, los gobiernos de Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita han desplegado sistemas de defensa aérea como THAAD y Patriot alrededor de zonas tecnológicas y complejos de centros de datos.

También han ofrecido garantías de seguridad a empresas tecnológicas mediante esquemas de protección permanente de las instalaciones con perímetros de exclusión aérea para drones.

En paralelo, el mercado de seguros ha incrementado significativamente el costo de cobertura para centros de datos en la región. Las primas por riesgo de guerra han aumentado entre 300% y 500%, mientras que algunas pólizas han comenzado a excluir ataques cibernéticos patrocinados por Estados.

Protección de la infraestructura tecnológica

Las empresas tecnológicas también están reforzando la protección de sus instalaciones. Entre las medidas se incluyen el desarrollo de centros de datos subterráneos diseñados para resistir impactos directos y la instalación de micro-redes energéticas independientes.

Estas micro-redes combinan generación solar y grandes sistemas de baterías para garantizar el funcionamiento de los centros de datos incluso en caso de ataques contra la red eléctrica nacional.

Uno de los principales temores para el resto de 2026 es que un ataque exitoso contra una región de disponibilidad de servicios en la nube provoque una salida de inversiones hacia otras ubicaciones como Singapur o Dublín,Irlanda, lo que podría afectar el desarrollo de los megaproyectos tecnológicos previstos en la región.

Facebook
Twitter
Instagram
Whatsapp
LinkedIn